Stop-loss y Take-Profit

El Stop-Loss y el Take-Profit se encuentran entre los elementos más importantes a tener en cuenta en una transacción comercial. La correcta aplicación de estos conceptos puede mejorar el rendimiento global. El logro de una alta ganancia debe necesariamente ir desde una adecuada comprensión y uso de los conceptos de “stop-loss” y “take-profit”.

Por stop-loss entendemos el nivel que, si se excede de los precios, determina el cierre de la posición antes de que se alcance el objetivo prefijado (generando una pérdida). El take profit, por otro lado, es el nivel que, si es tocado por los precios, determina el cierre de la posición en ganancia. Los niveles de precios en los que deben fijarse el stop-loss y el take-profit son absolutamente cruciales en un intento de maximizar la rentabilidad de las distintas transacciones.

Dónde colocar Stop-Loss y Take-Profit

El caso probablemente menos complejo es cuando la posición se abre después de la finalización de una figura. En tal situación los niveles en correspondencia de los cuales es necesario cerrar la posición (en pérdida o en ganancia) coinciden con los niveles clave de la misma figura. En el caso de la cabeza y los hombros, por ejemplo, el take profit se posicionará en el objetivo de la figura; el stop loss se posicionará justo por encima del escote.

La elección se introduce en cambio más compleja en el caso en que la posición se ha abierto en el intento de seguir una tendencia del mercado. En este contexto, la elección del stop-loss y del take-profit debe basarse en primer lugar en la posible presencia de resistencias o apoyos históricos que puedan, respectivamente, dificultar la continuación de la tendencia o favorecerla.

Stop-Loss dinámico y Take-Profits

Una solución complementaria puede ser también la adopción de stop-loss dinámico y trailing stop. Esto requiere un porcentaje de retroceso del precio que conduzca al cierre de la posición (stop-loss primario) y un porcentaje de avance del precio (takee-profit primario) que conduzca a la elección de una nueva takee-profit y una nueva stop-loss. Por lo tanto, se trata de seguir la mayor parte de la tendencia actual, protegiendo al menos una parte de los beneficios que se consiguen gradualmente. Es evidente que el problema se desplaza, de esta manera, a la elección del porcentaje de referencia, necesario para cerrar la posición o para aumentar el nivel de stop-loss. En teoría, tal elección debería basarse en la entidad de la pérdida que se dispone a soportar o en la entidad de la ganancia a la que se está dispuesto a renunciar para poder seguir la tendencia. Sin embargo, estos elementos podrían aportar a la elección de valores poco significativos: sería mejor establecer un porcentaje mantenido en posición de determinar una inversión de la tendencia del mercado. Si este porcentaje es tan elevado que genera una pérdida insostenible, significa que la operación en cuestión no es rentable en relación con su propensión al riesgo, por lo que sería preferible excluirla.